Como planificar objetivos personales
Cuando tenemos que planificar objetivos, podemos quedarnos bloqueados al darnos cuenta de que nuestros objetivos no siempre se cumplen como habíamos deseado, incluso que a veces no nos producen satisfacción. En este artículo tienes una forma efectiva de elaborar tus objetivos personales.
En primer lugar, tienes que ser consciente de la razón que hay detrás de un objetivo. En ocasiones podemos pensar que tomamos una decisión o nos ponemos una meta por una razón, para darnos cuenta más tarde de que en realidad había otra razón subyacente. Es importante conocer esas razones subyacentes para que los objetivos actúen a nuestro favor y no en nuestra contra.
Una vez, decidí cambiar de ciudad para continuar mis estudios en otra Universidad. En un principio pensé que lo hacía porque la nueva Universidad era mejor y los estudios a los que accedía me darían más posibilidades, sin embargo la realidad es que lo hacía por mi pareja; puedes imaginarte el resultado de todos mis objetivos en aquella época.
Ser conscientes de que a veces nos engañamos con nuestros objetivos y metas no es criminalizante, sino que nos permite crecer como personas y ser más conscientes de nuestras limitaciones para poder superarlas.
Para realizar éste método, sólo necesitas papel y boli (puedes hacerlo mentalmente, aunque no tendrá el mismo efecto) y puedes recordarlo utilizando la mnemotecnia, con la palabra POPEERT, formada por la primera letra de la palabra clave en cada paso (Positivo, Parte propia, Especifidad, Evidencia, Recursos, Tamaño).
Positivo
El objetivo debe estar formulado de manera positiva, hay que pensar más en que quieres que en lo que no quieres
Pregúntate: "¿Qué es lo que quisiera tener?", "¿Qué es lo que realmente quiero?".
Parte propia
No podemos planificar objetivos que escapan a nuestro control, tenemos que pensar en que podemos hacer activamente y está bajo nuestro control.
Pregúntate: "¿Qué voy a hacer para alcanzar mi objetivo?", "¿Cómo puedo empezar y mantenerlo?"
Especifidad
Hay que visualizar el objetivo de la manera más concreta posible.
Pregúntate: "¿Quien, donde, cuándo, qué y cómo, específicamente?"
Evidencia
Piensa por un momento que ocurrirá cuando hayas alcanzado el objetivo, la evidencia sensorial que te permitirá saber que has conseguido lo que querías.
Pregúntate: "¿Qué veré, oiré y sentiré cuando lo tenga?", "¿Cómo sabré que lo he conseguido?"
Recursos
Una parte fundamental es evaluar si disponemos de todas las herramientas, recursos y opciones adecuadas para alcanzar el objetivo.
Pregúntate: "¿Qué recursos necesito para alcanzar mi objetivo?".
Tamaño
Por último, hay que pensar si el tamaño del objetivo es el adecuado. Si es muy grande, puede ser que el objetivo nos supere, en cambio si es muy pequeño, que no nos produzca satisfacción.
Pregúntate: "¿Qué es lo que me impide alcanzarlo?" y convierte los problemas en pequeños objetivos.
Seguir estos pasos, que son realmente sencillos y evidentes, te permitirá ser más consciente de las motivaciones y de la dirección que debe de tomar tu vida para cumplir tus objetivos. Además, es necesario que evalúes el marco ecológico del objetivo, esto es, preguntarte: ¿Que ocurrirá a mi alrededor si consigo mi objetivo? ¿Si pudiera tenerlo ya, lo cogería?. No respondas a la ligera, ya que muchas veces nos planteamos objetivos que cambian todo a nuestro alrededor, y cuando miramos hacia atrás no los vemos tan positivos cómo eran en un principio.