Cuando conocí a Emilio Márquez y otras anécdotas

Emilio Márquez y Luis Rull, por Antonio Rull (Cogida sin permiso del flickr de Luis Rull, :))
Ayer contaba que una de las anécdotas más divertidas que recuerdo desde que me muevo en el entorno de blogs y emprendedores, es cuando conocí en persona a Emilio Márquez.
Fue durante la I Jornada de Negocio de Networking Activo. Lo cierto es que alguna vez había tenido oportunidad oportunidad de contactar con él por correo electrónico y ya me encontraba en la Red Profesional de Contactos de su empresa, pero nunca lo había visto en persona.
<!--more-->Por aquel entonces yo andaba todavía con Fernando y con Dani en thecircus. Desde Networking Activo nos habían invitado a la comida de negocios, pero dió la casualidad de que coincidió con el Google Developer Day, y nosotros, que como buenos emprendedores del mismo perfil, íbamos a todos sitios juntos, decidimos irnos al evento de google, y luego pasarnos por la fiesta que organizaban en un local en Azca con un nombre indio... ¿El tomahawk?
Llegamos sobre las 11 en un taxi desde embajadores, nos alojábamos en casa de Rafa Osuna, y mientras yo me quedaba pagando el Taxi, Fernando se acercó a la puerta del local con toda la intención de entrar, y un vigilante que medía dos metros le paró. Dió la casualidad de que Emilio estaba en la puerta. La conversación pudo ser tal que así:
- ¿Donde váis?
- Venimos a la fiesta
- ¿A qué fiesta?
- Pues... a la fiesta. A la de marqueze. A lo de marqueze.
En ese momento el vigilante mira a Emilio, que hace una imperceptible negación de la cabeza, como diciendo: ¿Y estos colgaos de donde salen? Y justo cuando ya nos iban a mandar a tomar una copa dos calles más abajo, llegué yo y, después de decirle quien era y que hacíamos allí, nos dejó pasar. Recuerdo que le dije quien era y me preguntó. ¿Y por qué no lo habeis dicho antes?
En fín, contado así probablemente no tenga mucho interés, pero es una de las anecdotas más divertidas que me han ocurrido.
Para otro día queda cuando José A. gelado y yo sólo encontrabamos restaurantes chinos para chinos (con un cartel bien grande en puerta que decía Casa Pepe - Paella valenciana) en Valencia, cuando nos fuímos de botellón en Málaga con Andy Ramos, Leonardo Cervera, de la comisión europea y David Ochoa disfrazado de luchador mejicano o cuando nos echaron los empleados de un Japonés cenando con Benjamí, Ícaro, Antonio, José A. Gelado y Rosalía Lloret, en la que probablemente ha sido una de las noches más divertidas que he pasado ultimamente.