Decálogo de normas para entender la red
Tanto si eres una pequeña empresa, como una gran corporación, y crees que debes estar en Internet, sobre todo en las redes sociales, este es un pequeño decálogo de las normas a seguir en tu periplo de estrategia en la red.
- Busca el camino fácil. Para todo hay un camino fácil. Si no lo encuentras, busca a alguien que te pueda mostrar el camino de baldosas amarillas.
- Si es posible, organiza una pequeña fiesta o evento para atraer personas que sí conozcan ese camino, para que puedan asesorarte sobre como buscarlo.
- Véndelo como una manera de innovar en un negocio saturado. Internamente tu sabes que la única innovación que entiendes es la de la cuenta de resultados.
- Busca atraer a personas cuyo puesto de trabajo tenga que ver con bloguear. Suelen ser más baratas que las que se relacionan con el termino Consultoría.
- Si consigues a la persona adecuada, ¡Bien!, ya estás un paso más cerca de conseguir tu objetivo. Véndele adecuadamente el proyecto y dale cuerda, ya llegará el momento de poner las cosas claras.
- Nunca dejes de echarle un ojo a la cuenta de resultados. Ningún proyecto que no de resultados a corto plazo debe ser mantenido. Fíjate en los de Google, Youtube, Panoramio y otros: se hicieron ricos en dos días. Desconfía de quien te diga que esto es un proceso a largo plazo.
- Ante la duda, deja que las cosas vayan siguiendo un curso propio. No tomes acciones ni muestres claramente tus intenciones. Estaría mal visto en la fiesta de Navidad.
- Siguiendo las normas que te enseñó ese best-seller, el Arte de la Guerra de Benito Pérez Galdós, actua para intentar coger siempre la parte más grande del pastel. Si además de quedarte con el pastel, puedes quitarle la cartera al resto, obtendras un bonus por productividad.
- Vuelve siempre al punto 1.
- Si después de seguir estrictamente todos estos pasos todavía no tienes desarrollada una estrategia de éxito en la red, entonces recurre al método Juan Palomo. Enciérrate unos días en una habitación hasta autoconvencerte de que tu gestión ha sido impecable y que la culpa es de los frikis que pueblan la red. Este recurso te será de gran valor para adquirir la suprema habilidad de la autocomplacencia, la autocompasión y el golpeo recursivo de balones, habilidades altamente solicitadas entre los ejecutivos de hoy en día.
Y si todo esto no es suficiente, siempre te quedará comprar unas licencias de taxi y dar vueltas a los japoneses por Madrid. Eso, y la reventa para los toros, nunca fallan.