Diario de sueno polifasico, dia 1
Hace tiempo que tenía ganas de experimentar con el sueño. Durante el último año he experimentado con los métodos de alimentación y con las dinámicas sociales de forma bastante satisfactoria, sin embargo no había tenido la oportunidad nunca de intentar experimentar un sistema de sueño distinto al que aprendemos desde pequeños. Foto: Tray Ratcliff
El sueño polifásico (más información en la wikipedia) consiste en dividir las horas de sueño a lo largo de distintas fases a lo largo del día. En mi caso, estoy probando el método Uberman, que consiste en dormir siestas de 20 minutos cada cuatro horas. En los días anteriores a Septiembre estuve probando a implantar el sueño bifásico (dos periodos de 4.5 horas + 1.5 horas), ya que hay muchas personas que inconscientemente ya duermen así, un periodo largo por la noche y una gran siesta por la tarde, aunque los resultados fueron un poco extraños: Conseguí dormir 1.5 horas por la noche y 4.5 horas durante el día.
A la hora de escribir este artículo, ya son 36 horas desde que me levanté de mi último sueño normal, y he ido tomando pequeñas siestas de 20 minutos cada cuatro horas desde entonces. Mis niveles de energía y concentración todavía son buenos, exceptuando la última hora previa a la anterior siesta, que tuve que salir a darme una vuelta para no quedarme dormido.
Esto es un experimento, y como tal, soy consciente de los riesgos y problemas que pueden presentarse. Dormir polifásicamente con el método Uberman supone reducir a 2 horas diarias el sueño total a lo largo del día. Las personas que lo han probado y han conseguido atravesar la primera semana, dicen que no se siente privación de sueño en absoluto, y aunque no hay estudios a largo plazo de las consecuencias de la privación de sueño, expresan una mejor condición de vida. Seguiré con el experimento mientras crea que tengo fuerzas para aguantar, sin embargo, le he pedido a una persona cercana, que si me ve demasiado cansado o en un estado que no considere oportuno, me invite a abandonar el experimento.
Las primeras sensaciones son extrañas. Por un lado, parece que fue hace largo tiempo que me desperté de mi último sueño normal, cuando apenas ha transcurrido un día y medio. Además, se pierde la noción del tiempo, ya que, aunque todavía no he conseguido entrar en fase REM en ninguna de mis siestas, si noto la sensación de que el día se va dividiendo (de hecho lo hace) y en realidad transcurren varios dias pequeñitos. En los próximos días iré actualizando con nuevos resultados y un seguimiento de como voy sintiéndome físicamente.
Actualización: No he podido mantener la agenda de sueño y he caido en sobredormir los 20 minutos que se supone que debería. Más información en este comentario