La historia de Homebox
Nuestra premisa de partida era crear el producto que queríamos tener en nuestro salón. De hecho, todo esto surgió a raíz de mi búsqueda de componentes para un HTPC, al no encontrar ningún producto que supliera mis necesidades, que tampoco consideraba que fueran exageradas.
Hemos cuestionado todo, absolutamente todo. Creo sinceramente que hay un hueco en el mercado del salón digital, y ese hueco es la experiencia del usuario. Sentarse y darle al Play. Olvidarse de formatos. Hacerlo todo con un mando.
Hace un par de años compré mi primer disco duro multimedia, un IOMEGA de 250GB. Al principio me pareció la cosa más genial que se había inventado, poder ver toda la colección de películas en mi televisor. Antes había tenido un DVD que reproducía DivX, anteriormente un DVD que sólo reproducía SVCD, y así hacia atrás en el tiempo, hasta llegar a un reproductor portátil que te permitía ver películas VCD en el salón
Mi última compra fue un WD HD TV Media Player, esta navidad, un accesorio que reproducía videos MKV en alta definición en mi televisión HD. Y me convenció, mucho. Pero le faltaba algo...
No existe NINGÚN producto en el mercado que se asemeje al H2BOX, ni en precio ni en características ni en experiencia de usuario. EL HTPC más barato que encontré valía 529€, tenía un procesador Celeron, y no cumplía con mis expectativas (Reproducción FullHD, sistema ready out the box, HDMI, Sonido DTS, Fanless), que eran las de tener un producto que mejorara la experiencia de usuario de entre la gama existente en el mercado. Y entonces descubrí XBMC. El problema es que era sólo software. Igual que Boxee.
Conclusión: Tenemos un software buenísimo, XBMC, tenemos productos que, aún siendo muy interesantes, tienen un precio elevado (Me declaro fan del Blu:brain de Blu:sens), y tenemos contenidos que, obviando el tema de la legalidad, que es cosa de cada uno, tienden a tener un coste cercano a cero.
Por eso decidimos crear un producto que cumpliera todas las expectativas. Precio, Características y experiencia de usuario. Simplemente era unir las piezas del puzzle.
Por supuesto, no podemos ofrecer un producto que le guste al 100% de los consumidores, pero intentamos acercarnos al 80% del público potencial, dejando abiertas muchas opciones, como el poder ampliarlo tu mismo, la flexibilidad del sistema operativo, el coste de los componentes. Te damos una base, funcional y que no tienes por qué modificar. Si quieres hacerlo, estás invitado.