Negando lo anterior

Es difícil describir algo más duro que tener que aceptar que aquellas cosas en las que creías no son reales. Si hay algo representativo de esta cuestión es el mito de la caverna de Platón. Unos tipos ven sombras dentro de una cueva, y creen que es la realidad; más tarde descubren que la realidad es aquello que está fuera de la caverna. La segunda parte es aceptar que, ahora que tienes ese conocimiento, lo que sabías antes queda invalidado. Foto: Pachakutik

Eso es lo que me ocurre. Desde que empecé a estudiar Psicología, me he dado cuenta de que de todas las cosas por las que he pasado hasta ahora en relación con el desarrollo personal, hay una parte de ciencia, una parte de sentido común y sobre todo, mucho magufo. Es una pena, porque darte cuenta de que aquello en lo que querías creer no tiene mucha validez, puede hacerte sentir que has perdido el tiempo. Sin embargo, prefiero verlo desde la óptica de aquellos barros, estos lodos, según la cual las cosas tienen una causa o no.

En definitiva, muchas de las cosas que he escrito en este blog están influenciadas por creencias erróneas y una falta de visión crítica por mi parte.

No importa mucho; lo importante es seguir cabalgando.