Ser ágil es una filosofía
El video que acompaña a este post fue tomado hace dos años en una charla que impartí en la Universidad de Jaén. A pesar de que no se me ve muy bien, creo que se capta la manera de hacer: definir una charla de dos horas con lo que el público realmente quiere escuchar, no lo que el ponente quiere decir.
Para hacer esto hacen falta dos cosas:
- Un conocimiento excepcional del tema a tratar. A pesar de que durante los dos últimos años y medio mis conocimientos sobre ciertos temas han mejorado bastante, ya se incluyen dentro de nivel de maestría y no de aprendizaje. Las tendencias de la comunidad ágil han cambiado igualmente. Y no me equivoco, a mi me queda mucho por aprender, más de lo que voy a ser capaz nunca.
- Poner el foco en el público y no en ti como ponente. Cuando comienzo un nuevo proyecto en cualquier organización primero escucho y me empapo de la organización para aportar el conocimiento adecuado que la organización necesita en ese área. Quizás no es tan efectista como mostrar cuanto sabes y lo listo que eres, pero estoy seguro que es uno de los ingredientes de los éxitos que he cosechado en mis clientes a lo largo de los años.
En definitiva, ser ágil es una filosofía. No es un método ni un marco ni un montón de documentación. Un buen Agile Coach, Scrum Master o Lean Champion guía con su propio ejemplo. Sabe crear seguidores en la organización sirviendo a sus intereses, no demostrando que es él quien manda.