Una muerte es un drama, un millón de muertes es estadística

Decía Winston Churchill: "Una muerte es un drama, un millón de muertes es estadística" y es una frase que encierra un gran significado, si la extrapolamos fuera del entorno donde se pronunció: La segunda guerra mundial.

En la gestión empresarial, sobre todo cuando te mueves en entornos a partir de un número de trabajadores, es imposible no tomar decisiones que afecten positivamente a unos y negativamente a otros. Como consultor me ha tocado dar más de una recomendación que afectaba a la plantilla de una empresa, de hecho muchas veces se contrata a los consultores nada más que por tener alguien a quien culpar de las decisiones, lo cual es mentira.

En Hispateca estamos haciendo una remodelación casi completa de nuestra estrategia, orientando una empresa con una vocación comercial hacia una empresa de creación de valor, a través de las personas, poniendo en práctica nuestro plan estratégico consistente en posicionarnos por calidad, y claro, eso implica tomar decisiones que afectan a los empleados de la empresa, entre ellas prescindir de los servicios de algunos de ellos.

Estas decisiones no siempre son bien vistas por cada una de las personas que forman parte de Hispateca, pero aquí van unos consejos por si os encontrais en una situación parecida:

Estos cuatro consejos no son la panacea y nos cuesta mucho aplicarlos, ya que requieren de un esfuerzo que a priori no son productivos, pero la realidad es que a largo plazo, influyen de manera positiva en la percepción de empresa que se tiene fuera.